Inulina es un fructano de origen vegetal naturalmente presente y un polisacárido de almacenamiento no digerible clasificado como fibra dietética prebiótica. Se extrae principalmente de las raíces de achicoria y es valorada por sus efectos promotores de la salud en la microbiota intestinal.
Estructura Molecular
La inulina consiste en cadenas lineales de unidades de D-fructofuranosa unidas por enlaces β-(2→1), generalmente terminadas en el extremo reductor por un único residuo de α-D-glucopiranosa. La ramificación es mínima (≤5 %) mediante enlaces β-(2→6). El grado de polimerización (DP) de la inulina estándar varía de 2 a 60, con un promedio de 10-12. Las variantes de inulina de alto rendimiento, producidas al eliminar fructooligosacáridos de cadena corta (DP<10, como 1-cestosa), superan un DP de 23. Los pesos moleculares oscilan entre 1 y 5 kDa, y los espectros de RMN muestran señales anoméricas características entre δ 4,2 y 5,4 ppm.
Extracción y Propiedades
La extracción de inulina suele realizarse mediante extracción con agua caliente (70-90 °C) de raíces de Cichorium intybus, solubilizando la inulina con rendimientos de aproximadamente 10-20 % del peso seco. El extracto se clarifica con carbón activado, se purifica mediante intercambio iónico y se seca por pulverización. La hidrólisis enzimática puede producir fracciones de oligofructosa más cortas. La inulina presenta alta solubilidad en agua (>100 g/L a 25 °C), baja viscosidad, estabilidad térmica (gelatinización por encima de 140 °C), comportamiento no higroscópico y una baja temperatura de transición vítrea debido a su flexible cadena fructosílica. La forma de polvo cristalino se autoensambla en estructuras helicoidales estabilizadas por enlaces de hidrógeno.
Aplicaciones Biomédicas
Como prebiótico, la inulina es fermentada selectivamente por bacterias intestinales beneficiosas como Bifidobacterias y Lactobacilos. La fermentación produce ácidos grasos de cadena corta (AGCC), que contribuyen a la integridad de la barrera intestinal, la inmunomodulación y la reducción de la inflamación. El consumo de inulina se asocia con un menor índice glucémico, mejor absorción de calcio y apoyo al control del peso. En contextos farmacéuticos, la inulina de alto DP se investiga para la estabilización de proteínas, la liberación dirigida de fármacos mediante nanopartículas al colon y posibles efectos anticancerígenos mediante la inducción de apoptosis en células tumorales.

